CONSERVARÁN PARA EL FUTURO A ESPECIES FORESTALES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

  • email Email to a friend

Did you enjoy this article?

(total 2 votes)
Adjust font size: Decrease font Enlarge font
image

Por medio de un sistema criogénico es que se podrá conservar para el futuro las especies forestales que se encuentran en peligro de extinción, estas podrán ser almacenadas y conservadas gracias a un proyecto del Centro de Investigación en Biotecnología del Tecnológico en Cartago.

Material genético de especies forestales como cedro, melina,  madero negro, terminalia, cenízaro, vochysias y pilón podrán ser guardadas y estudiadas para posteriores usos industriales o de apoyo al ambiente, gracias a la técnica de la crioconservación implementada por la investigadora de la Escuela de Biología la doctora,  Ana María Abdelnour Esquivel.

La crioconservación o   sistema  criogénico de almacenamiento,

es un proceso de congelamiento  a ultra bajas temperaturas  y que ha probado ser un método eficiente  para detener el reloj biológico  de los organismos.
En este método el material genético, se recolecta y mantiene en nitrógeno líquido a ultra bajas temperaturas; usualmente a -196 grados centígrados, después de acondicionarlo para resistir la congelación.

Como resultado de este congelamiento, el metabolismo del germoplasma se detiene, y se evita cualquier posibilidad o riesgo de mutaciones del material lo que produce que el mismo permanezca almacenado por tiempo indefinido sin que sufra modificaciones.

 “El interés de trabajar con especies forestales en peligro de extinción, surgió porque así se podría poner a disposición de los mejoradores e instituciones encargadas de mantener el material genético; los  protocolos para el almacenamiento de las especies de interés, principalmente de aquellas especies que se consideran problemáticas para el almacenamiento y de esta forma puedan estar siempre disponibles para ser  utilizadas en mejoramiento.” Afirmó Abdelnour.

Pasos de la crioconservación:  

Para almacenar germoplasma, existen varias etapas que se deben desarrollar:

Selección y aislamiento del explante: para seleccionar el material se deberán tomar en cuenta factores como la estructura genética de la población y el germoplasma disponible. Se pueden almacenar ápices, meristemos, semillas, embriones cigóticos y somáticos, polen, células y protoplastos. Se recomienda  que para una mejor conservación del germoplasma y lograr una verdadera estabilidad genética, el material  sea tan joven y meristemático como sea posible, así resisten mejor el congelamiento. Sin embargo, el factor decisivo en la selección del material a conservar es la disponibilidad de la técnica de cultivo in vitro, es por eso que  Abdelnour indica que  no siempre se puede utilizar el método de crioconservación; ya que   primero se debe preparar el material que se desea almacenar, conocer del tema de cultivo de tejidos  y hacer la investigación pertinente a cada especie, lo que representa costo y tiempo.

Pretratamiento y crioprotección:

Consiste en  cultivar material biológico durante unas horas o días en presencia de sustancias llamadas crioprotectores de manera que el material se prepara para soportar el proceso de crioconservación.

Congelamiento:

para esta etapa se utilizan  tubos de polipropileno (criotubos) de varios volúmenes siendo los de 1ml y 1,5ml los más utilizados.  Se presentan tres opciones de congelamiento: Congelamiento rápido, el cual es el método más simple y el más utilizado en los protocolos desarrollados más recientemente. Consiste en sumergir  el material a conservar en el nitrógeno líquido.  El congelamiento escalonado, el material se somete a sucesivas temperaturas por debajo de los 0 grados centígrados y se mantiene en cada una de ellas durante cierto tiempo hasta luego almacenarse en nitrógeno líquido. Por último,  el congelamiento lento, donde se utilizan congeladores programables de  manera que la velocidad de enfriamiento puede ser controlada y los resultados son precisos.

Almacenamiento:

el almacenamiento se realiza en nitrógeno líquido o en algunos casos en nitrógeno  en estado gaseoso y siempre que el material se mantenga entre -150 a -196 grados centígrados se puede mantener por tiempo indefinido.

Descongelamiento:

en la mayoría de casos se realiza por inmersión de los  criotubos que contienen las muestras en baños de agua a 40 grados centígrados por 1 o 2 minutos.

Recuperación:

es cualquier tratamiento al que se someta  el material después del descongelamiento. Puede ser a través del lavado o dilución de los crioprotectores para evitar efectos tóxicos debidos al contacto del material por largo tiempo con esas sustancias.

De acuerdo a la investigadora, “es importante que las instituciones gubernamentales  y el TEC, tomen conciencia sobre la urgencia de mantener colecciones de material vegetal, para su posterior estudio, para así,  evitar la pérdida de acervos genéticos y de esta forma poder obtener beneficios posteriores de los mismos.”

Si desea mayor información respecto al proyecto de la investigadora Abdelnour,  favor contactar al 2550 2285 en la Escuela de Biología del TEC

Foto Ana Abdelnour invetigadora que desarrolla el proyecto de crioconservación  en el TEC / www.tec.ac.cr

  • email Email to a friend

Post your comment comment Comments (0 posted)

Contacte a Mi Cartago info@micartago.com

More News

Contacte a Mi Cartago info@micartago.com