A PABLO PRESBERE

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Artículo de opinión de Eduardo Castillo Rojas en homenaje a Pablo Presbere, líder de la resistencia indígena, a los 300 años de su muerte ocurrida en Cartago un 4 de julio de 1710

 

A Pablo Presbere


Por Eduardo A. Castillo Rojas

Reescrito a partir de publicaciones tomadas en estas direcciones:

www.guiascostarica.com/4julio/4_julio_1710.htm  y

www.guiascostarica.com/h06.htm 

del autor Carlos Leonel Borge Carvajal Antropólogo, y parte del texto de Tatiana Lobo de Asalto al Paraíso, con el fin de que fuera leído en la actividad de homenaje a Pablo Presbere, en actividad que se realizó el viernes 2 de julio en la Municipalidad de Cartago.

Dicen que cientos de lapas se adueñaron de Cartago.

Se posaron sobre los árboles que rodeaban la ciudad, y que los colores de sus plumas cambiaron el tono del cielo.

Sobre los techos de paja y barro algunas de estas aves lanzaron su gemido y luego volaron. Dieron vueltas sobre el cuerpo inerte del héroe que yacía inmóvil, mientras su cabeza se levantaba, exhibida para escarmiento, pero en realidad convertida en historia y leyenda que retrata a un pueblo valiente que sabía luchar por sus creencias.

Por años, las crónicas contaron parte de la historia, pero no toda, porque la historia siempre es contada por los vencedores y la versión de los que quedan sin voz debe esperar el rescate del tiempo para hacer ver su verdad.
El relato, rescatado de la memoria colectiva de los pueblos originarios y de los archivos que guardaron los conquistadores, nos traslada a los antecedentes comunes de toda América.

Incluye los viajes de Cristóbal Colón, sus descubrimientos, las expediciones españolas que recorren el territorio de lo que hoy es Costa Rica  y el asentamiento de poblados de colonizadores que procuran reproducir su modo de vida en un medio que les resulta adverso por la naturaleza y por la defensa que hacen los naturales del lugar de sus costumbres y de su vida.

Nuestra historia comienza tal vez desde 1540, cuando es creada Nuevo Cartago y Costa Rica, provincia del Reino de Guatemala.

El primer Gobernador fue Diego Gutiérrez y Toledo, quien llegó al territorio en 1543 y en lugar de respetar la amistad que le ofrecieron los reyes de Suerre y de Cuyupa,  utilizó la fuerza para obtener riquezas.
Esto levantó a los indígenas en su contra, hasta que lo atacaron y mataron en 1544.

La historia de enfrentamientos sigue con acontecimientos periódicos que marcan una relación tensa y muchas veces sanguinaria entre conquistadores y originarios.

El territorio, cuyo nombre original era Ará, fue bautizado en 1605 por el conquistador Diego de Sojo, con el nombre Santiago de Talamanca, en recuerdo de su tierra natal, cerca de Madrid.

Este pueblo es destruido por los indígenas en 1610 y los acontecimientos se siguen dando:

· En 1613, el Bru Coroneo sublevó a todas las tribus del este de la Provincia colonial.  (Bru o Blu significa el "principal jefe político y militar").
· En 1619 son apresados decenas de indígenas mientras participaban en misa en la Iglesia del Aoyaque y son trasladados a Cartago para ser distribuidos como esclavos.
· En 1620 se ahorcaron como "Caciques de Talamanca" a Juan Serraba, Francisco Kagrí, Diego Hebeno y Juan Ibquezara.
· En 1662 el Bru Kabsi con sus huestes, toma y destruye la recién fundada Ciudad de San Bartolomé de Duqueiba, en los márgenes del Río.
Saltando detalles, nos acercamos entonces a los hechos que nos tienen hoy aquí.

En 1705 los padres misioneros  fray Antonio de Andrade, fray Pablo de Rebullida y fray Lucas de Ribera dirigen un largo informe al Presidente de la Audiencia sobre el estado de las misiones en la provincia de Talamanca.

Insisten en la necesidad de sacar a los indios de su territorio porque según dicen, se están haciendo la guerra entre ellos, además de que son atacados por los zambos mosquitos y los piratas ingleses, quienes los esclavizan.

Los frailes aconsejan distribuirlos en otros poblados y regiones.

Las órdenes son dadas por las autoridades españolas, pero una carta en que se habla del tema es interceptada por Pabru Presberi, el señor de las Lapas, cacique de Suinsi.

Y es entonces cuando las lapas empiezan a volar.

El 28 de setiembre de 1709, Presberi, encabeza la rebelión que se opone al traslado de los indígenas.
Con grupos de Terbis y Cabécares ataca el convento de Urinama, dando muerte a los frailes Pablo de Rebullida y Antonio de Andrade, junto a 10 soldados y una mujer.

Se produjo entonces un levantamiento general desde lo que hoy se conoce como la Bahía de Almirante, en Panamá, hasta Turrialba.

Se incendiaron templos y guarniciones españolas, identificadas por los indígenas como centros del poder que los obligaba a dejar sus tierras.

La respuesta de los colonizadores no se hizo esperar.

Doscientos hombres con armas de fuego y armas blancas incursionaron por dos frentes.

La superioridad de su armamento les permitió capturar a 700 indígenas, incluyendo a Presberi, cuyo nombre en español se convirtió en Pablo Presbere.

De los prisioneros solo 500 llegaron a Cartago, porque el resto murió en el camino.

Los líderes fueron dejados prisioneros, mientras que los demás fueron repartidos para servicio de los colonos.
Y es entonces cuando Presbere aumenta el valor de su leyenda, pues al ser sometido a juicio responde a las preguntas dando las razones de su levantamiento pero liberando de culpa y participación a los otros caciques.

La condena lo hizo cabalgar por la ciudad mientras un pregonero declara su delito. Ese 4 de julio de 1710, hace trescientos años, es  atado a un palo y con sus ojos vendados es arcabuceado.

La cabeza le es cortada y puesta en lo alto del palo como escarmiento de lo hecho.
Y entonces la historia lo olvida por decenas, por cientos de años.

Si se menciona no se habla de sus razones, sino de sus acciones, sin reconocer los errores que también se cometieron en el sometimiento de los pueblos originarios.

Pero el tiempo también escribe.

La memoria se recupera. Poco a poco se vuelve a hablar de él. La madurez de un pueblo lo pone en perspectiva.

Hoy, sin juzgar las acciones de unos u otros, apreciamos el valor de un gesto de defensa que convirtió a Pablo Presbere en el defensor de la libertad de los pueblos autóctonos de Costa Rica, así declarado por la Asamblea Legislativa hasta el año 1997.

4 de julio de 1710.

Las lapas aparecieron en Cartago cuando los prisioneros indígenas llegaron a la capital colonial. Se ubicaban en el campanario del Convento de La Soledad, donde tenían preso a Presbere.

De muchas maneras trataron de ahuyentarlas y no lo consiguieron.

El 4 de julio volaron hacia el oeste, acompañando al sol…

El sol lleva el alma de Presbere prendida de sus rayos, hacia el mundo más abajo donde lo espera la inmortalidad.

Desde entonces no hay lapas en Cartago…

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Foto imagen del busto de Pablo Presbere tomado de la galería de Beneméritos de la Patria de la Asamblea Legislativa. Pablo Presbere es Benemérito de la Patria desde el 9 de mayo de 1997 día en que se publicó en el diario oficia La Gaceta la  Ley 7669 del 9 de abril de 1997 

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Post your comment comment Comments (7 posted)

  • Posted by Eduardo Alfonso Castillo Rojas, 21 June, 2011
    Gracias por su comentario, doña Consuelo. En realidad, según tengo entendido y ratifiqué antes de contestarle, en ese tiempo solo se enterraba a los cristianos. A un indígena (considerado pagano) y además juzgado como traidor, no se le daba sepultura. El cuerpo de Presbere, como el de otros indígenas ejecutados, fue lanzado a una quebrada ubicada al sureste de la ciudad. Vendría siendo tal vez por donde hoy está la Universidad Florencio del Castillo o un poco más al sur. Los cuerpos eran envueltos en una manta y lanzados allí. Nunca había oído la versión que cuenta y no creo que fuera cierto, pues el cuerpo de Presbere fue dejado sin ninguna identificación. Muchas gracias.
  • Posted by Cnsuelo Quesada, 19 June, 2011
    Bella la narración y rica en historia. Se sabe el lugar en que fue enterrado el defensor de la libertad de los pueblos autóctonos de Costa Rica? Me gustaría mucho conocer ese dato. Me han dicho que levantando un residencial en Cartago encontraron los restos de Pablo Presbere, es cierto eso? Gracias y lo felicito por este exquisito documento
  • Posted by Esteban, 31 July, 2010
    Me gustaría compartir este artículo en facebook, me pueden decir cómo hacer?? Gracias.
  • Posted by Graciela Cavada Azofeifa, 29 July, 2010
    Excelente artículo Eduardo (sin contar con que esta plagado de poesía). Me gusta tu visión objetiva, que no juzga y que irremediablemente nos lleva a la meditación de los hechos
  • Posted by lector, 15 July, 2010
    En momentos en que se conmemora los 300 años del asesinato de Pablo Presbere vean el destrozo que 300 años despés le quieren hacer a Talamanca, tanto del lado de Cartago como del lado de limón, copien el siguente enlace y peguenlo en la barra de direccion de su navegador y vea como van a destruir un monton de zonas indigeneas http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/58173
  • Posted by Eduardo A. Castillo Rojas, 06 July, 2010
    Gracias doña Flora Matilde.
  • Posted by Flora matilde Vargas Bogarín , 05 July, 2010
    Excelente artículo felicitaciones para usted y el periódico que se preocupa por difundir la historia de nuestras raíces.Felicito a la Municipalidad por la iniciativa del homenaje a Pabrú como le llamaron los indígenas. Que su espíritu de lucha y libertad siga vivos.
Contacte a Mi Cartago info@micartago.com

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