ANEMIA INFECCIOSA EQUINA: “EL SIDA” DE LOS CABALLOS

  • email Email to a friend

Did you enjoy this article?

(total 4 votes)
Adjust font size: Decrease font Enlarge font
image

En los caballos existe un mal, el AIE (Anemia Infecciosa Equina) conocida como sida de los caballos. Es una enfermedad infecciosa viral transmisible que solo afecta a los equinos. Se desarrolla con un curso crónico, que evoluciona de forma sutil, gradual e imperceptible, luego de un ataque agudo inicial que causa anemia, fiebre esporádica, adelgazamiento y edema en las porciones ventrales del cuerpo.

La AIE también se conoce como fiebre recurrente de los pantanos, fiebre malaria, fiebre de las montañas, fiebre lenta, fiebre baja, fiebre tifoidea de los caballos, anemia perniciosa de los equinos o zurra americana.

Para el Sida de los caballos, según se reporta en la Revista Agricultura de las Américas de junio de 1997, no hay tratamiento ni vacuna específica. Un caballo infectado puede ser fatal para el resto de los caballos. El Tábano es un insecto clasificado como vector importante en la transmisión. Un caballo infectado se recomienda que sea sacrificado! Qué problema y dolor, cuando un caballo vale muchísimo dinero o cuando nos sentimos identificados con el animal.

SÍNTOMAS

La AIE fue descrita por primera vez en 1843 y en 1859 se demostró su carácter contagioso. En 1904 se evidenció que el agente causante era un Virus filtrable.

En 1969 se logró multiplicar el virus en cultivos de leucocitos. Los caballos con este mal pueden tener fiebres altas por varios días; hay debilidad, dan tumbos o se balancean.

Los caballos rechazan la comida, caen y son incapaces de volverse a levantar. Se les aumenta el pulso y la respiración; pueden presentar tos; las mucosas conjuntivales tienen un color rojo sucio vidrioso.

Dicen los Veterinarios que se pueden presentar pequeñas hemorragias por la nariz y por la lengua, que persisten por mucho tiempo. Por vía rectal se puede palpar un aumento en el volumen del siglo. A veces se dan heces mezcladas con sangre y la orina oscura.

Nos dicen en un reportaje de la Revista Agricultura de las Américas de junio de 1997, que como no hay vacuna para contrarrestar el mal se puede conseguir una mejoría con el uso de estovarsol sódico; 10 gramos en solución por vía intravenosa y de 3 a 9 gramos de novarsenobenzol, por la misma vía, un día uno, al siguiente otro, durante 6 días.

CAUSAS

El Sida de los caballos, es transmitido por un virus lento de la familia retroviridae, a la que también pertenece el virus del Sida de los humanos.

Según los expertos, en los animales infectados el virus está presente en todos los tejidos y fluidos titulares. El virus puede pasar al hombre, según lo confirman casos estudiados en experimentos de contagio observados en tres veterinarios que trabajan con caballos con anemia infecciosa, así como el contagio voluntario de un científico.

La principal vía de transmisión viral del AIE es por medio de insectos hematófagos (se alimentan de sangre) como los tábanos. También se puede dar en la transfusión de sangre infectada o por el uso de equipo o material quirúrgico contaminado.

El virus es capaz de atravesar la placenta e infectar el feto. En caballos con heridas abiertas las moscas pueden ser canales de transmisión. Se puede dar transmisión también por el coito. No debe olvidarse que también un termómetro usado en el caballo puede infectar a un animal. Lo mismo puede suceder con los instrumentos para herrar las bestias.

Estudios realizados en Colombia han demostrado que la propagación de la enfermedad está relacionada con la densidad de la población y los sistemas de manejo de los equinos. Se considera a Centroamérica una zona de alta prevalencia de la AIE.

¿CÓMO DETECTARLA?

Aunque no somos Veterinarios hemos querido hacer varios comentarios sobre el Sida de los caballos debido a que nos preocupa la situación porque en Centro América, tenemos caballos, muchos de ellos finos y gente dedicada a su crianza y exhibición.

Parece que la AIE es difícil de diagnosticar. Según los especialistas, los mayores riesgos se dan en los caballos de deporte y de piso (los usados en los topes), debido a su movilidad por el territorio y a su contacto potencial con caballos portadores en las competencias o topes.

Por supuesto que un diagnóstico sencillo se da cuando la enfermedad aparece en su forma aguda, que provoca la muerte en pocos días. Es difícil su diagnóstico cuando está en forma crónica en un curso latente.

Existen tres pruebas confiables aceptadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos: la inoculación de caballos que es la más antigua y confiable; la prueba de coggins o inmunodifusión en Agargel, muy usado en el mundo como prueba estándar y, la C-Elisa que se basa en técnicas calorimétrica que utilizan enzimas, que es muy sofisticada. Otras pruebas son la de anticuerpos fluorescentes y la de fijación de complemento.

MEDIDAS DE CONTROL

Entre las medidas más recomendadas se tiene:

1.     Pedir un test de AIE como parte de los exámenes previos para la compra, venta e introducción de pesebreros, y servicios de reproducción de los equinos.
2.     Realizar control de los insectos transmisores de la enfermedad.
3.     Exigir certificados negativos de AIE en los eventos deportivos o topes donde se da gran concentración de animales.
4.     Realizar pruebas de screening para identificación de reactores de virus.
5.     Usar jeringas desechables una sola vez por animal.
6.     Desinfectar instrumentos quirúrgicos, equipos, camas con desinfectantes a base de yodo, hipoclorito de radio o fenoles.
7.     Los potros nacidos de maderas positivas se deben chequear al momento de nacer y entes que mamen por primera vez. Si son positivas se deben eliminar. Si son negativos se pueden criar con madres nodrizas.
8.     Realizar drenajes de zonas pantanosas y control de insectos.
9.     Si se tiene un diagnóstico positivo se debe sacrificar el animal y destruir su cadáver.

Colaboración de Alexander Bonilla Durán

  • email Email to a friend

Post your comment comment Comments (0 posted)

Contacte a Mi Cartago info@micartago.com

More News

Contacte a Mi Cartago info@micartago.com