NIÑOS DEL BARRIO SAN BOSCO DEL MOLINO 35 AÑOS DESPUÉS

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NIÑOS DEL BARRIO SAN BOSCO DEL MOLINO 35 AÑOS DESPUÉS

Opinión para Cosas y Lugares de MiCartago.com
 Por Berny Alvarado Ortega

Nací en un barrio humilde, en donde recuerdo aquellas casitas de madera, su gente,  sus juegos; me identifique con tantas   personas que fueron forjando poco a poco mi carácter, mi forma de ser.

Recuerdo los juegos de trompos, “quedó“, tarro bandolero, pise, cromos, bolitas de vidrio, flechas;  son tantos y tan lindos recuerdos que jamás olvidare.

Pero, como todo pasa con el transcurrir del tiempo, vi como mis amigos poco a poco fueron desapareciendo debido al destino que escogieron, quedando así solo recuerdo de un pasado maravilloso.

A lo largo de mi vida me he preguntado ¿Qué se hicieron todos aquellos muchachitos del Barrio San Bosco, El Molino?

Hoy al haber pasado más de 35 años de aquellos grandes recuerdos de mi querido barrio, creí necesario el intentar reunir a la gran mayoría de aquellos chiquillos.

Es por eso que el pasado sábado 11 de Junio se logró esta meta,  fue una labor encomiable, en donde un pequeño grupo de amigos localizó a una gran mayoría,   personas de aquella generación del Barrio, compartimos así un día de remembranzas, anécdotas y juegos que de una u otra forma marcaron nuestras vidas.

Al verlos logre captar la humildad y sencillez que les caracterizo a cada uno de ellos, es por eso que quisiera recordar lo que nos escribió  uno de aquellos niños , Walter Farah con el comentario que continuación expongo:

¨El sábado estuve con ellos¨

No se trata de convertir al viejo amigo en una especie de piedra fría, condenado a un tipo de imán para atraer recuerdos como si fueran solo rocosos y duros. Así que, a propósito de reencuentros, habrá que decir que es más como una vasija amasada de nombres, claves y carnes o como una especie de rompecabezas donde, de a poquitos, cada pieza va ocupando su lugar de antaño.

También es cierto que no todos los viejos amigos y sus recuerdos son iguales. Por alguna extraña razón aquellos que provienen de la infancia y edad escolar despiertan una fibra de especie personal que no sentís en otros casos. Reconoces las complicidades sin mucho esfuerzo y las claves se comparten sin más, nada más recordarlas.

Con ellos sentís cariño sin mediación alguna. Te das vuelta, te sonríen. Volvés a ver atrás, una carcajada conocida. Allá, al frente, uno de los héroes con quien compartiste aventuras, no de elefantes y jirafas, pero si de calle y cuentos. A un lado, aquel que lo sabe todo desde que surgió la conciencia en pantalón corto, jugando esto o lo otro. Te recostás en aquel hombro y de inmediato viene la anécdota confidencial o el “te acordás” y claro, “me acuerdo”.

Y sentirse querido y querer a todos es como una consigna inevitable, sin tener que mostrar cartas de referencias, éxitos profesionales o camisas de esta o aquella marca. Te quieren y los querés. Tan sencillo como eso. En realidad, es como un hilito de cariño que, recién despierto, empieza a sentirse de nuevo cómodo en el corazón, queriendo estirar cada hilacha hasta el día del fin del mundo, aunque ciertamente, con ellos, ni pensás en finales sino solo en los principios que son los únicos que merecen quedar resguardados.

Pues sí, los amigos de ayer, los del barrio, los del colegio, los de siempre, los que, a estas alturas, han terminado por ser los únicos sinceros y yo, que me siento con ellos como me siento conmigo mismo, no tengo más remedio que, a pesar de tantas idas y venidas, decirles “gracias”, como diciendo “los quiero mucho”.

Hermosas palabras de mí querido amigo las cuales reflejan la felicidad que predomino en la actividad. Sé que la organización de estos eventos es muy difícil, pero cuando se logra y  al ver a tantos   amigos reunidos juntos, ver sus ojos llenos de lágrimas y recuerdos, es ahí en donde pienso que todo el esfuerzo se recompensó, quedando así un compromiso de seguir realizando este tipo de actividades de la vecindad.
Dios bendiga a cada uno de ellos y siempre serán parte de mi corazón.

Foto: Los Niños que jugaban juntos en el Barrio San Bosco del Molino de Cartago en los años 60, reunidos 35 años despúes./ Imagen de Berny Alvarado

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Post your comment comment Comments (3 posted)

  • Posted by leticia arce, 04 March, 2013
    me encanto la idea y somos muchos que vivimos fuera de costa rica pero como olvidar esos tiempos jamas nunca pongan nombrespara saber de ustedes y de cuantos vamos quedando
  • Posted by Carlos Gonzalez Martinez , 20 November, 2011
    Mi Esposa me dijo que los quiere conocer espero verlos el próximo año
  • Posted by LUIS ARAYA, 22 June, 2011
    QUIENES, CUANDO , DONDE?
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