¿SEMANA DE IN-SEGURIDAD VIAL?

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Artículo de opinión 

Mañana se inaugura la XXIII Semana de Seguridad Vial en el Museo de los Niños, y es irónico salir a la calle y ver la inseguridad que existe a raíz de las irresponsabilidades de peatones, ciclistas, motociclistas y conductores de vehículos pesados y livianos.

Semanas atrás comenté sobre los temerarios peatones que se lanzan a cruzar por la pista por pereza de utilizar el puente peatonal en la Florencio del Castillo, lo cual genera el riesgo de accidente tanto para el irresponsable que cruza como para los inocentes conductores que deben esquivarlo.

Pero esta es solo una entre una interminable lista de imprudencias que se ven en la calle todos los días.

El sábado anterior cruzaba la calle en Cartago, en una esquina, en zona peatonal, con el semáforo peatonal en verde, cuando los vehículos ya se habían detenido…  Ah… pero un motociclista casi me atropella, porque seguro "dejó los frijoles puestos", como reza el dicho, y no podía esperar a que el semáforo cambiara a su favor.

El amarillo significa “¡corra, tírese, apúrese, pase, pase, pase!” y esto hace que muchos conductores no lo logren y queden, por tanto, bien atravesados en el cruce peatonal, de modo que quienes transitan a pie deben rodear el carro por detrás para poder cruzar. ¡La otra opción sería que le pasen por encima al vehículo o que pasen por el frente y se arriesguen a que los vehículos que tienen vía los atropellen!

Más grave es la situación cuando es el rojo el que significa “apúrese y pase adelante”. Esta tarde un autobús y una motocicleta se pasaron el semáforo en rojo en la esquina noroeste del Colegio de San Luis Gonzaga, y en el sector de la Iglesia de San Pedro de Montes de Oca, esos “brinconazos” de semáforo se ven a diario. Es realmente lamentable.

Es común también ver a adultos que llevan a bebés en su regazo, sin la correspondiente silla, y para peores en el asiento del frente. Quizás piensan que sus brazos le van a ganar a la inercia en un accidente. No saben que esos bebés pueden romper el parabrisas y quedar tirados en la calle, muertos, con sus pequeños cuerpos destrozados. Esa es la realidad.

Otras personas piensan que sentando al bebé en sus regazos y prensándolo con el cinturón de seguridad hacen las veces de la silla. Esos bebés morirían aplastados entre el cuerpo del adulto y el dash del carro o el cinturón.

Y en la pista, no son sólo los que evitan el puente peatonal los imprudentes. Los ciclistas en la autopista son pan de todos los días. No aprenden la lección de accidentes anteriores. Saben que por ahí transitan vehículos livianos y pesados  a alta velocidad y que ellos no tienen ninguna protección más que su casco, ah… pero la majadería de entrenar en la pista es mucha.

¡Y los borrachos al volante! Otra cuestión común. Parece ser una historia que no tiene fin. Al parecer el alcohol les sube los aires de “poderosos” y salen a arriesgar la vida de los demás en las calles manejando borrachos.

¡Y ni qué decir de la adicción al celular! Por Dios, ¡la gente no envía mensajes mientras duerme porque la tecnología para hacerlo aún no existe! La semana anterior vi a un motociclista enviando mensajes mientras conducía por la Florencio del Castillo. Por Dios, señores, no tiene límite el relajo.

Y hay que ir a darse una vuelta por la Interamericana Sur para ver los extremos a los que llega la gente en su desesperación por adelantar otros vehículos. Rayan en curva… Saben que en cualquier momento se pueden topar de frente con un autobús a toda velocidad, pero “se la juegan” porque la precisa le gana a la lógica de manejar con prudencia.

Y lo peor es que estos irresponsables carentes de sentido común no piensan que están arriesgando a los tripulantes de los otros vehículos que transitan cerca de ellos. Si no se aprecia la propia vida, debería sentirse al menos un mínimo respeto por la vida de los demás.

Y ni qué decir de los piques… hablando de irrespeto por la vida ajena. Una adrenalina que le gana también a la razón… Carretera a Pitahaya hacen piques, donde uno de los vehículos va nada más y nada menos… ¡que contra vía…!!! Que Dios tenga piedad del inocente que llegara a toparse de frente con semejante irresponsable.

Pero no sólo los que hacen piques manejan contra vía… Algunos, por ahorrarse una vuelta a la cuadra, se lanzan contra vía. Los peatones deben fijarse para todos lados, aunque no haya vía, porque eso no significa que no venga un vehículo y los atropelle.

Y la lista de imprudencias sigue y sigue y sigue… con conductores de vehículos pesados que “le tiran” el camión a los vehículos livianos, con conductores que no son capaces de respetar la distancia con el vehículo del frente, con choferes que sobrepasan los límites de velocidad, con motociclistas que pasan en campos estrechos y dejan sin espejo o con rayones en el carro a más de uno, con peatones que tienen la genial idea de caminar por media calle con carros pasándoles por ambos lados, con gente que se tira a cruzar con el semáforo vehicular en verde, con conductores que andan con las llantas gastadas, con vagabundos que se divierten destrozando las señales de tránsito, con motociclistas que no usan casco etc., etc., etc.

¿Qué qué? ¿Qué celebramos la semana de seguridad vial? ¿Cuál seguridad vial?

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