UN BAILE DE GALA EN LA CARTAGO DE 1878

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El historiador Guillermo Brenes Tencio, traslada al lector al año 1878, la alta sociedad cartaginesa de  aquel entonces compartía el baile anual de las Fiestas Agostinas con el presidente. El 12 de agosto de 1878 se realizó uno de aquellos bailes que el autor describe con la ayuda de las fuentes históricas. 

Un baile de gala en la Cartago de 1878

 

 

Por Guillermo A. Brenes Tencio

 

 Desde la segunda mitad del siglo XIX, se convirtió en tradición que la Municipalidad  junto con la Gobernación de la Provincia de Cartago, organizaran las fiestas cívicas anuales.

Estas fiestas, llamadas "Agostinas" porque siempre se realizaban en el mes de agosto, no tenían ninguna vinculación con los aspectos religiosos, que durante la época colonial se realizaban en honor a la Virgen de Los Ángeles; a pesar de ello se aprovechaban aquellos días, y los cartagos estaban de plácemes porque la "Negrita", durante todo ese mes, se encontraba alojada en la Iglesia de Nuestra Señora de La Soledad, que entonces cumplía funciones parroquiales.
 
       Las Fiestas Agostinas tenían dos niveles distintos: el de la élite y el de los sectores populares. La base de esta diferenciación era la jerarquización del espacio público y el privado.

En efecto,  a finales del siglo XIX, además de la construcción de puestos en los cuales se vendían bebidas y comidas y se instalaban diferentes juegos de azar, casi nunca faltó el tradicional redondel para las corridas de toros bravíos.

También, el centro de la actividad cívica consistía en la visita oficial del Presidente de la República, junto con sus Secretarios de Estado, a los que se les recibía y agasajaba con un baile de gala en el Palacio Municipal. A éste último sitio, los artesanos, obreros y otros trabajadores cartagineses no tenían acceso. El pantalón de dril, las sandalias y  la  burda enagua de zaraza, no podían confundirse con el brocado, los encajes y unos zapatos de cuero francés.    
       
          El lunes 12 de agosto de 1878,  el Salón de Sesiones del Palacio Municipal de Cartago, se engalanó con la presencia del General Presidente Tomás Guardia Gutiérrez (1870 – 1882), algunos miembros de su familia y el Secretario de Fomento, el licenciado Manuel Argüello Mora (1845 – 1902), quienes asistieron  al baile anual  con orquesta conducida  por la batuta del compositor Rosendo Freer Escalante (1846 – 1898). La asistencia al baile estaba regulada con sendas invitaciones hermosamente impresas y comenzaba a las 7 de la noche con la llegada del Presidente y la comitiva oficial. Seguidamente, se presentaba una introducción musical y el desfile de parejas.

      Durante su extensa dictadura, don Tomás Guardia asistió a casi todos los bailes oficiales de Cartago, vistiendo un lujoso uniforme de gala. Quizás, para contrarrestar la antipatía de ciertas encopetadas familias de la antigua ciudad que no le perdonaban el golpe de Estado perpetrado en contra del presidente  Jesús Jiménez Zamora (1823 – 1897), el 27 de abril de 1870.

      Un cronista del periódico El Ferrocarril describió de la siguiente manera el evento: "…en la noche tuvo lugar un lucido baile. En él se estrenó el Salón Municipal, algo pequeño, pero adornado con sencillez, lo mismo que el suntuoso edificio Municipal. La concurrencia no fue tan numerosa respecto al bello sexo; pero había parejas suficientes para amanecer bailando".

     Las  señoritas de la élite no podían bailar con el mismo joven durante la fiesta, incluso si se trataba de su novio. Era mal visto. Por eso, portaban una especie de carné de baile en el que se apuntaban los distintos caballeros con los que las damas iban a bailar cada pieza.
   
        El cronista resaltó la asistencia de señoritas de la selecta sociedad tanto de Cartago como de San José, pues la presencia femenina era necesaria para engalanar cualquier actividad:

"Pocas bellas josefinas asistieron, pero en cambio las cartaguitas siempre simpáticas; entre las cuales sobresalían la bella J… y la esbelta G… que llamaban la atención, la una por su interesante fisonomía y la otra por su hermosura; otra pollita josefina por su elegante modo de bailar y por su gracia especial". Para entonces, las tradicionales danzas de parejas sueltas –como eran las cuadrillas, minuetos, gavotas y otras- habían sido reemplazadas por danzas enlazadas o abrazadas, a saber: valses, polkas, chotis, mazurcas, cuadrillas y lanceros.

        Los selectos invitados se encontraron que "…la mesa estaba provista de todo; y aquellos que ha [bían] renunciado al baile se concretaron al sándwich y al champagne…" En lo que a la música se refiere, el cronista con educado halago señaló:

"La orquesta, digna  de llamar la atención, por ser la única que existe en la República,  y compuesta de la Filarmonía de Cartago, con pocas excepciones, tocó piezas de muy buen gusto…"

        Finalmente, el cronista oficial destacó que durante el baile reinó la animación y el mayor orden, valores propios de una sociedad  "moderna"  y "civilizada" e inmersa en una nueva ritualidad apegada a códigos cortesanos.

Foto: Antiguo Palacio Municipal de Cartago, lugar de los bailes de gala en la Cartago de 1878

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Post your comment comment Comments (1 posted)

  • Posted by Dennis García, 17 October, 2012
    Yo tuve la suerte de asistir a los bailes de las fiestas agostinas pero ya eran en el Club Social de Cartago muy lindos recuerdos.
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