EL SECUESTRO DEL NAZARENO POR CULPA DE “BANANITO”

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Alexander Bonilla Durán, comparte un relato anecdótico entre la realidad y la ficción, con licencias literarias traslada al lector en el tiempo, a los años 60 del siglo pasado, a una Semana Santa “Churuca”, rescatando las tradiciones de semana santa, personajes como Chalo Masís y un Domingo de Ramos muy particular donde por culpa de Bananito se perdió el Nazareno.


EL SECUESTRO DEL NAZARENO POR CULPA DE  “BANANITO”

Por Alexander Bonilla Durán


Muy cerca de la Antigua Capital  estaba ubicado un pueblo muy religioso conformado por familias tradicionales de la “muy noble y leal ciudad”.

Era gente humilde y dedicada a la agricultura  para alimentar a muchos pueblos del interior. En las madrugadas, con el frío y en silencio, las fincas daban paso a desfiles de agricultores que iban a sus faenas, muy cerca del volcán.

Al final del día volvían los Churucos a sus casas, para el rezo del Rosario, compartir con sus familias y degustar una comidita caliente. Los Guillén, los Solano, los Granados, los Sanabria, los Garita, los Meneses, eran  algunas de las familias que conformaban el pueblo hace como 60 años, cuando sucedieron los hechos.

Era un pueblo muy religioso, donde las procesiones de Semana Santa se celebraban en “vivo”, con representaciones de apóstoles con vecinos de la comunidad y hasta animales que trasladaban por el recorrido al  Nazareno el Domingo de Ramos.

Chalo Masis, desde entonces, ya se le vinculaba con los caballos (años después fue un famoso caballista a nivel nacional y tuve la dicha de tenerlo como Maestro cuando se me metió el gusanillo de los caballos). Esto significaba que siempre que se necesitaba alguna bestia, se acudía donde Chalo.

Así por varios años, Chalo aportaba a un caballo medio “carretonero”, dócil y “menso”( por no decir manso) para que montaran al Señor (el Nazareno) el domingo de ramos de Semana Santa. Este caballito, ya acostumbrado a los alborotos y la gente en semana santa se llamaba “bananito”, pues era blancuzco con pintas negras. De verdad parecía un bananito.

Aquella Semana Santa, había que alistar a Bananito, darle un buen baño y perfumarlo, y sentenciarlo para que no hiciera una torta en la Iglesia ( una boñiga o una orinadota). Imagínese hacer eso dentro de una Iglesia, de seguro el padre lo ex comulgaba.

Pero en fín, muy temprano Chalo se fue a buscar a bananito al potrero. Era un día frío, con niebla. No se miraba ni una alma. Solo se escuchaba al riachuelo que bajaba limpio y sereno de las montañas.

De entrada, Chalo vio que había una cerca rota; de inmediato presintió  que Bananito se había  escapado. Qué torta…no se podían quedar sin el transporte del Nazareno. ¿Cómo le iba a decir al Cura que no tenía caballo para la procesión?.

Y efectivamente, el presagio se hizo realidad,  Bananito no apareció. Lo anduvo buscando y nada, hasta llamó a su hijo Polo que era un niño, y nada de nada, no apareció el Bananito. Y ya se hacía tarde, no había tiempo. Qué tirada. La procesión empezaría pronto en la mañana. Nadie sabía dónde diantres se había metido Bananito, el caballo del nazareno, del Jesús Biblico.

No le quedó más a Chalo que buscar otro caballo. Pero lo malo era que solo caballos de tope, o medios briosos tenía. Ninguno podía reemplazar la serenidad y tranquilidad de Bananito, y su experiencia en estas lides de Semana Santa. Bueno, Chalo trató de buscar el más apto.

Tomó uno que le pareció que pudiera hacer el recorrido sin problemas, lo baño, lo perfumó y lo sentencio. Pero qué va, algo dentro de  la jupa de Chalo le decía que algo podía suceder con este caballo. Pero ni modo, había que llevarlo. No había tiempo que perder, la procesión pronto empezaría.

Él y su familia tenían que alistarse con sus mejores trajes para la procesión. A correr… a menearse. Dicho y hecho, dejaron listo el caballo, y corrieron a la casa a bañarse y ponerse la ropa de Dominguear.

Lentamente con el caballo fue bajando Chalo hacia la Iglesia que quedaba como a los 300 metros, ahí lo iba “jalando” con cuidado  y llevaba un mantillón en la mano para ponérselo cuando montaran al Nazareno.

Nada presagiaba una tragedia, el nuevo caballo se comportaba bien, tranquilo. Llegó Chalo a la Iglesia, estuvo en la plaza del frente, donde ya se aglomeraba la gente para la procesión y la bendición. De ahí salían hacia la ermita, allá por el cementerio. Unos  800 o 1000 metros de recorrido.

Oyose un grito. Era el cura que llamaba a Chalo para que le trajera a Bananito y empezar la procesión.

Había que entrar un poco al ruco dentro de la iglesia para montarlo adecuadamente. Allá fue Chalo. El padrecito se sorprendió al ver que era otro caballo, que no era  el famoso Bananito. Y miró de reojo a Chalo como preguntando qué había pasado, y si era de confianza este nuevo equino. Ya no había nada que hacer ni lamentarse.  ¡Santo Dios! que no pase nada,  bendijo el padre y empezaron a montar al Nazareno, luego de ponerle el mantillón de lujo que llevaba Chalo.

Y empezó la procesión. Cánticos y rezadera. La gente al lado del caballo con el Nazareno montado, una imagen muy linda que debió haber costado una fortuna a la Iglesia. Todas las familias del pueblo estaban en la procesión:  Licia, Rosendo, María, don Felo, doña Lila y tantos otros matrimonios y niños iban en la procesión.

El padre comandaba el recorrido. Pasaban ya la plaza y se enrumbaban a la ermita.

Y empezó la música, interpretada por una especie de cimarrona del pueblo, pero un poco ajustada para la Semana Santa. Sonó la trompeta, sonó el bombo, sonó el repique del tambor… Los judíos a ambos lados de la calle. Todo era respeto y majestuosidad… De nuevo se escuchó la trompeta, de nuevo un repique algo mas fuerte y largo de los tambores. Y ni que les cuento… se armó la de San Quintín. El caballo, del cual no sabemos su nombre, se encabritó, se pegó una tremenda orinada, se paró de manos, y echó a correr.
Nada pudo hacer Chalo que lo llevaba con un mecate, casi lo tumba . El caballo salió  espantado con todo y  Nazareno. Y chalo detrás del puto caballo, los judíos corrían, el cura gritaba, los niños gritaban de miedo, las mamás y papas los agarraban para no los atropellara el caballo o la gente que corría como loca detrás del caballo. Allá va el caballo espantado, desbocado. Y el Nazareno dando tumbos, ya casi se caía.

Qué les cuento, ahí se acabó la procesión  de ramos. Solo quedaron las palmas en la calle. Había que recuperar al Nazareno y salvarlo.

Y como todo caballo, a todo galope el caballo dio vuelta al norte y se fue buscando el potreo de Chalo, de donde lo habían sacado. Allá iba el tropel de gente y hasta el cura con la sotana amarrada a la cintura…

--Agarren ese caballo, salven la imagen por Dios-- gritaba el padre jadeando,  la gente, los judíos y chalo, llegaron al potrero donde había parado el caballo. Aún estaba nervioso, tembloroso, pero Chalo con su experiencia lo calmó y pudo amarrarlo.

¿El Nazareno?

Ahí estaba debajo de las patas del animal, sin pies ni cabeza. --Aquí tengo la cabeza--, --aquí esta  una pierna-- grito don Felo Guillén y se la entregaron al padre acongojado.

El padre miraba a Chalo como pidiendo una explicación. Ni uno ni otro dijo nada. En silencio regresó el cura  a la Iglesia. Y chalo al potrero a dejar al caballo. Y se llevó una sorpresa… había regresado Bananito.

¡Qué no le dijo chalo, qué no le gritó (irrepetible).

Esto sucedió hace un poco más de medio siglo.

Todavía los viejos recuerdan la historia de Bananito en Churuca. Chalo duró como un mes sin ir a la Iglesia del pueblo y sin darle la cara al padrecito, hasta que éste un día fue a buscarlo y le dijo que estuviera tranquilo, que él no tuvo la culpa. Eso sí, dicen que excomulgó al caballo y bendijo a Bananito y le suplicó que en la próxima semana santa no le hiciera eso, que todo el pueblo quería que fuera Bananito quien llevara al Nazareno en la procesión.

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Post your comment comment Comments (3 posted)

  • Posted by esteban guillen masis, 26 March, 2013
    jeje mi abuelo... :D
  • Posted by Auri, 26 March, 2013
    Que bonita y graciosa historia.
  • Posted by victor guillen, 24 March, 2013
    genial....
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