LOS CUATRO BASTIONES DE TURRIALBA, PRIMERA PARTE

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Cuenta don Fraser Pirie como avanzó la costrucción del Ferrocarril entre Paraíso y Turrialba, las distintas paradas que hacía el famoso Pachuco (uno de los trenes que junto al pasajeros o el local recorrieron los rieles en Cartago), descubra el significado de los cuatro bastiones y el desafío de la construcción del gran puente metálico de Birrís .  Don Fraser lleva al lector a pasear en el tren a Limón y brinda en este artículo un encuentro con Minor Keith.


LOS CUATRO BASTIONES DE TURRIALBA

                                                                  *Primera Parte*

Por Fraser Pirie


Hace poco de cien años que los Pirie y tantos inmigrantes más se enamoraron de Costa Rica, con sus bellezas naturales y sus retos hacia el desarrollo del país. Como se ha conocido atraves de nuestra historia, la realidad de Costa Rica terminaba en el primer puente después de la ciudad de Paraíso. Desde ese último puente en el hoy,  Barrio La Joya, los ingenieros americanos y trabajadores italianos trataban de buscar la ruta de la futura línea de tren que bajaría hasta las llanuras del Río Reventazón.    


No existían aviones para poder tomar  vistas para así diseñar la ruta a tomar. Entonces ante una ausencia del extraordinario Minor C. Keith, la línea la trazaron de Paraíso bajando al llano de Ujarrás en donde están las ruinas de aquella primera iglesia en tiempos de la colonia y donde hoy es el hogar de los mejores chayotes de toda la  América Latina. Cuando estuvo ya de regreso Keith se fue a inspeccionar con mucha trepidación el avance de la línea. ¡Ante su aparente horror, pudo llevar a los ingenieros a ver el abismo por donde tendrían que bajar después del conocido Salto de la Novia! La orden que tenían era que la ruta no podía inclinarse más de un dos por ciento.

Cuando llegaron a la punta de avance se dieron cuenta que no podían bajar la ultima cuesta para llegar a Ujarrás. Bueno tampoco iban a poder subir las locomotoras una cuesta tan pronunciada. Entonces dio orden de cancelar todo lo trabajado y regresaron de nuevo al parque de Paraíso para empezar de nuevo.


Los ingenieros habían previsto antes de Quebrada Honda, un vació muy profundo y la imposibilidad de hacer pasar la línea sobre esos desfiladeros. Por eso trataban de explicarle al patrón que era mejor pasar a Ujarrás. Pero Keith se impuso y les hizo ver que para ese singular paso lo mandaría a construir a Nueva York. La ruta escogida por el imaginativo Keith, a quien Costa Rica debe siempre recordar, fue con ese 2% de caída natural. En esta ocasión siguieron directamente al este y así se construyó la ruta. Desde la estación principal de Cartago, la ruta en realidad se terminaba a la entrada de ese futuro puente que todavía no llegaba al país. Desde Limón llegaba el acero de los rieles y los bastiones de los puentes, porque todo fue importado desde Los Estados Unidos e Inglaterra. Entonces los pachucos venían jalando sus pesadas cargas atraves de las junglas desde la costa hasta Siquirres en donde empezaba la ruta de subida. Al llegar a Turrialba, el pachuco llenaba sus calderas de leña y agua y empezaba la lucha diaria de subir hasta la punta de avance que se aproximaba ya al cuello de botella del puente de Birris.


Cada vez que paso frente al tanque de llenado en Turrialba, contiguo al antiguo Aserradero La Zaida, puedo apreciar los cuatro bastiones de cemento que sostenían los depósitos para el agua. ¡Su importancia es tan inmensa, porque por esos cuatro bastiones es que se fundó la ciudad de Turrialba!  Claro, si el ferrocarril fue quien le dio vida a la ciudad. Como era una parada obligada para que el pachuco volviera a reabastecerse de agua y leña antes de la subida a la Capital, su importancia era inmensa.  


Por esta razón básica, ya que no existían caminos y menos carreteras al Valle Verde. La entrada y salida del Valle Verde, aquel bello vergel de aromas, era por el ferrocarril. Alrededor de la línea  empezaron a llegar los comercios y la población crecía.    


La ruta para subir a Cartago después del arranque desde Turrialba pasaba a Florencia y después cruza la loma hacia el sur para seguir luego al oeste muy por encima de las aguas turbulentas del Río Suerre o Reventazón. Después de Florencia la próxima parada sería Las Pavas. Estas paradas eran rápidas de dos o tres minutos para cargar y descargar pasajeros, comestibles, y lo que la gente deseara enviar. Después de la parada de Florencia se terminaban los siembros y desarrollo aparente y se adentraba el pachuco por tupidas selvas y luego árboles inmensos y frondosos que aparentaban amenazar a la línea de tren, ya que la selva siempre trataba de reclamar lo suyo. Por fin se llegaba a un nuevo descanso en La Gloria de Juan Viñas. En esta planicie se volvía a rellenar la caldera. Nunca se desarrolló más que un pueblo en La Gloria, pero era como decir la parada anterior al problema del enlace del importante y majestuoso puente de Birris. Desde la hoy conocida Quebrada Honda, por donde todos pasamos con la mayor velocidad posible, pasa la línea. Más abajo sale de las tierras de Juan Viñas y cruza a la antigua finca Las Mesas. Las Mesas era también la última parada antes de cruzar el vacío de Birris. Es que Quebrada Honda es parte del vacío de Birris. (El siguiente capítulo es sobre la finca Las Mesas).  


Dicho puente se observa muy bien por la carretera al sur que va desde Tucurrique a Cachí. En ciertos parajes se puede observar lo imponente de unos de los puentes más grandes de Costa Rica. Todo Costa Rica esperaba la llegada del puente y la difícil construcción de los andamios y columnas para llegar hasta la altura necesaria. 

Desde Cartago y Paraíso, el siguiente punto necesario antes del puente, se impone una nueva estación y un pueblo que se forma también en su alrededor. Nada menos que el pueblo de Santiago. De aquí al puente eran pocos minutos, y también tenía la buena ubicación para almacenar materiales  y daba también acceso para bajar con carretas todo el hierro a la base del puente. Cuentan que cuando por primera vez el Pachuco iba a pasar que era un día tan importante para el desarrollo de toda Costa Rica, porque por fin se lograrían las exportaciones rápidas a Europa y Norte América, el maquinista se sentó y se rehusó a adelantar la locomotora porque se sabía que ese puente jamás podría soportar el peso y se mataría.  ¡“This bridge kill us, man”! Pero Keith no había llegado hasta aquí para perder el tiempo. Toda Costa Rica estaba hipotecada debiendo más de un millón de libras esterlinas y sin capacidad de pago. ¡Entonces se puso al frente del  pachuco con su bandera americana  y sentado así,  el maquinista tuvo que avanzar! Lograron pasar sin matarse y miles de viajes más se lograrían pasar abriendo a Costa Rica a pocas horas de Limón. Antes de llegar a Limón se pasaba al puerto sin mar que era la bella Turrialba.


La trocha a Ujarrás


A los años algún gobernante se encontró con aquella trocha cortada de la montaña  por los ingenieros de Keith en la fallida ruta y la utilizó para abrir paso al Valle de Ujarrás. ¡Al bajar en automóvil desde Paraíso a Cachí se está pasando exactamente por los cortes que hicieran los ingenieros hace cien años! Es la misma ruta.   

      
¡Yo debo de ser un romántico! ¡Un siempre enamorado de la naturaleza que Dios dejo en las tierras de Costa Rica! Porque por donde he de pasar, me encanta saber que fue lo que pasó. Que luchas dieron los hombres y mujeres de antaño. De aquel cacique Turrialbeño que no podía comprender a, “esos cristianos que andan haciendo maldades por doquier” cuando en la conquista los españoles llegaron con esa sed de oro. Aprecio con inmenso respeto a aquellos que vivieron y murieron en estas tierras. A los cuatro mil extranjeros que murieron empujando el ferrocarril adelante. Las plagas, los zancudos con la temible fiebre amarilla, las lluvias incesantes, y los rigores de la selva. En la Estación hay un monumento un poco olvidado que hace recordar a los que dieron su vida por esa línea. ¡Pero Los Cuatro Bastiones, son los que me recuerdan la lucha diaria del famoso pachuco!


Fraser Pirie
Aguacal1@yahoo.com

FOTOS PUENTE DEL FERROCARRIL AL ATLANTICO, PROPIEDAD DE ESTEBAN J. LEIVA PICADO

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Post your comment comment Comments (2 posted)

  • Posted by Miguel mata araya, 05 August, 2010
    HOLA mi nombres es miguel y vivo en turrialba los familiares de mi abuelo y mi abula vivieron ahi toda suvida al igual que ellos se casaron y hicieron sus vidas en ese lugar mi abuelo( miguel angel mata vives) fue un trabajador de ese ingenio,el trabajaba en el taller de mecanica de los camiones , despues de la 2:oo de la tarde le tocaba manejar los motores que ustedes presentan en unas fotos anteriores, mi abuelo dice que ese trabajo fue el que le dio de comer en toda su crianza a todos sus hijos, fue una parte importante de el origen de mi familia x eso les pido el favor de que si me pueden mandar todas las fotos que tengan al correo, le enseñe las fotos de las publicaciones a mi abuelo , y sus ojos se llenaron de lagrimas y me dijo que ojala se pudiera ver mas fotos yo le dije que iva aser lo posible, agradeceria de corazon que me las enviaran, gracias¡ mi correo: MIGUELPARKOURTURRIBEMO@HOTMAIL.ES image
  • Posted by Germàn Porras G, 01 May, 2009
    Estimado señor: Una de cal y otra de arena siempre: porque si bien es grandiosa la labor de Mr Minor Keith, como ferroviario, tambièn fuè el saqueo del patrimonio indìgena a lo largo de la ruta usada para construir el ferrocarril a Limòn. Aparte y siempre con este señor, no olvidemos su despidadada contaminaciòn, en el area de las Minas de Abangares y yo pregunto: ¿ que ganò el paìs con esa explotaciòn del oro?. Otra nota; el puente del rio Birrìs, fuè hecho en Inglaterra, ahora no la tengo, pero hace muchos años saquè una foto de la placa de la firma que lo construyò y tiene sede en Londres. Saludos. Germàn Porras image
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