LAS TRANSNACIONALES DE CAFÉ EN COSTA RICA

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Interesante artículo de Fraser Pirie que describe el negocio del beneficiado y venta de café: de cómo en Costa Rica se destruyó a las pequeñas empresas beneficiadoras del grano, como una estrategia de algunas empresas muy grandes por controlar el mercado.


Dice Fraser Pirie:


“Yo soy defensor de la apertura con el TLC y demás aperturas comerciales que abren mercados. Pero conozco la forma oscura de trabajar de estas empresas nefastas en Costa Rica. Solo ven la utilidad de la empresa que se quieren tomar. La persona, el ser humano, esa iniciativa personal no tiene validez ante ellos. No les importar mentir, engañar, o hacer lo que fuera con el fin lograr sus fines comerciales“.

 
 
 
 

“Las Trasnacionales de Café en Costa Rica”

 

Por Fraser Pirie


El sueño de cada productor de café es tener un beneficio porque con eso siente que puede manejar mejor sus finanzas. En la industria del café, el eje central es el beneficio. Es quien compra el café en fruta al productor, lo procesa, y es el responsable de su venta. Además lleva los registros contables de toda la experiencia y los reporta al Instituto Costarricense del Café. Toda la actividad se centra de esta manera en el beneficio.  

El problema del beneficiador de café es a quien vender su café ya que los únicos que logran manejar grandes cantidades del café son las agencias internacionales que vienen al país a instalarse y comprar el café. Esas agencias son tras-nacionales. Empresas en su mayoría de origen europeo que ponen una oficina con el fin de adquirir la materia prima para su proceso en el antiguo continente.

Compran la libra de café en el precio de mercado de Nueva York y le agregan un premio adicional si es café de mucha altura y de buena calidad. Luego al llegar a Europa o a los Estados Unidos, lo dan vuelta y lo venden de nueve a doce dólares por libra. Una cafetería le va muy bien por lo general. Porque una libra de café puede dar de 50 tazas de café. Esa taza de café se vende de entre un dólar y tres dólares. ¡Esa libra de café que se vende aquí llega a valer de 50 a 150 dólares en tazas de café! Una cafetería de café, desde luego que incurre en gastos de personal y de local. El productor de café y el beneficiador nacional, están al fondo de la pirámide de ventas.

En la finca Agua Caliente de Cartago, empezamos un pequeño beneficio, llamado el Beneficio Agua Caliente. Procesaba veinte fanegas o quintales diarios. Era la producción de la finca. Como estaba localizado lejos del río, lo construimos en forma ecológica. Antes de que se pensara en la ecología, se estudió y se planea de tal manera que el agua que se gasta es agua llovida y de estanques.  El agua que de desecho se traslada finca adentro con bomba, a unos estanques en el fondo de la propiedad, muy lejos del río.

De tal manera que se podría usar para riego natural y por gravedad de los campos de caña de azúcar. Fue aprobada por el Instituto de Café de Costa Rica, por novedosa e ecológica. Muchos son los beneficios que se construían cerca del río para una fácil descarga.  Ahora en la modernidad ecológica y verde, ya no existe ese peligro de la contaminación ambiental.

Como el beneficio estaba bien situado en Cartago, se nos abría la posibilidad de comprar café en Heredia, así como en Turrialba y San Marcos de Tarrazú. De la zona de Heredia nos retiramos por problemas con la transnacional roja y blanca. Un día me convocó el gerente general y me regañó. “Hemos invertido mucho dinero en este país, para que usted venga a arruinarnos el negocio”, me indica el alemán. Yo venía pagando un precio alto por el café y no encontraba que eso fuera equivocado. Pagar de una vez cien dólares por fanega era un buen precio para el productor. Los camiones salían repletos de excelente café de Sabanilla de Alajuela. Para ellos fue fácil desbancarnos. Porque me encontré con las puertas cerrándose para la venta de café. Por fuerza mayor tuvimos que salir de esa zona.

Otros tiempos estuvimos comprando café en la zona de Tarrazú. Muy buen café y con la ventaja de un premio de hasta veinte dólares más por quintal. Ya le estábamos vendiendo más café a la sociedad ubicada en Cartago centro. Una trasnacional que compró el nombre de nuestro ilustre ex presidente. Tenían unas buenas marcas. Toda la compra de café en fruta la hacíamos sin financiamiento bancario. Pero si era necesario vender café cada semana para poder sostener la fuertísima erogación de dólares.

La cara oscura de la trasnacional:

Con esta empresa encontramos amistades pero también la faceta más oscura de las empresas trasnacionales. Lo que desean obtener, lo consiguen. Se les saltó la ambición de tomarse el Beneficio Agua Caliente. Por un lado sacar al macho y por el otro lograr el beneficio por su óptimo lugar. Tuvieron la osadía de involucrar a un funcionario importante de la empresa en un plan macabro en donde todos mantenían sus cargos.

Solamente que al dueño lo sacaban. Pero mi compañero de trabajo Rodnny Duran Rodríguez me alertó de este plan nefasto y de mala fe. Quedó abortado. Para vergüenza de estos.

El mundo de los exportadores de café es nefasto y arbitrario. Pequeños   dictadores nos hacían ver que no tenían el compromiso de comprarnos el café. Si me compraban era por benevolencia. El precio fue bajando. Es decir la diferencia o premio que me pagaban iba estrechándose y más difícil se hacía salir adelante. Un día empecé a temer la fuerza política de las trasnacionales y estás en particular.

Lograban que inspectores visitaran mis clientes en una zona para revisar si habíamos extendido recibos oficiales de café. Lógicamente que sí. No pasó a más, pero me demostraron su poder dentro del gremio, dentro del mismo ICAFE. Bueno, digamos que surgía una “denuncia” y la investigaban. Pero los mismos inspectores por aparte me decían por aparte que eran las transnacionales importantes que me querían sacar.  Nuestra fuerza principal, era que en muchas oportunidades, uno como dueño de la empresa visitaba a los productores en sus casas y se formaba esa relación personal. Difícilmente iría un gerente de esas trasnacionales a hacer esa gestión de amistad. Mientras que el dinero no fallara, el café llegaba porque era siempre el sistema tradicional de hacer las relaciones entre productor y beneficiador.

Leyes odiosas:

Nosotros luchábamos ahora no solo contra la competencia muy bien financiada, sino también contra el ICAFE. Con serias denuncias ante la Sala Cuarta, logramos tirar abajo leyes odiosas. Por ejemplo es prohibido recoger café a un productor en la calle. Tiene que ser en un recibidor oficial. ¡Sino, es contrabando! Por donde fuera el chapulín recogiendo café en fruta, iba un jeep del ICAFE revisándonos hasta la saciedad. Nosotros no estábamos en contrabando, ni en robos. Estábamos luchando por sobre vivir. La Sala Cuarta defendió nuestro derecho a comprar café.

¡En una ocasión un inspector del ICAFE iba pasando por la zona indicándoles a los productores que no deberían entregar su café a la empresa, sino a las trasnacionales! Muy documentada puse la denuncia directamente al Director del ICAFE que tomó medidas para que no pasara otra vez. Parecía que había personas que no querían que se pagara caro el café. Pero los productores de café si les parecía muy bien.

La oscura camadería de los exportadores:

Entre los mismos exportadores extranjeros, hay una camarería extraña. Nunca lo he podido entender.  Un grupo de “dealers” o facturadores y vendedores de café al mercado internacional se sentaban a almorzar y tomar tragos de tanto en tanto. Decidían en esa mesa a quien había que sacar. Entonces entre risas y tragos, decidían la suerte de ese beneficio. ¡O sea a cual beneficio iban a arruinar!

Cuando llegara el momento de comprar el café uno nos decía que tenía mal sabor. O que sentía en su paladar tan fino, el olor a fermento. Otro que no estaban comprando. Otro nos tiraba el precio abajo. Se nos fue cerrando la posibilidad de vender.

Esa actitud se reflejaba hasta en un jefe regional de una cadena de beneficios, cuando me comenta  sobre el cierre de un beneficio, ¡“Si, gracias a Dios hay uno menos”! El cierre de ese beneficio significaba la destitución de muchos empleados que se quedaban sin trabajo. También la finalidad de la ilusión y la mística de trabajo del dueño. Como tigre que come tigre, también se buscan la oportunidad para desgarrarse entre ellos. ¿Quién era el que más vendía café? ¿Cuántos locos de soberbia decidían ser el Rey del Café?

Al final se entiende que el que manejaba el dinero seguía adelante en el tortuoso mundo del café en Costa Rica. Entendí con el tiempo, como las trasnacionales del café han querido eliminar a toda la competencia natural. Quieren apropiarse de los beneficios y cerrar todos los que puedan. Bueno es la ley de la selva.  

Las quiebras de los beneficios tradicionales:

Cuando quebró  el Beneficio San Antonio, con deudas de 63 millones de dólares, los bancos cerraron los créditos a los beneficios tradicionales familiares. Ese año los beneficios tradicionales, beneficios administrados por familias nacionales, cerraron sus puertas. Los bancos nos vieron con muy malos ojos, y de esta manera sucumbió la industria del café en Costa Rica. Lo que levantó al país durante décadas, se fue decayendo ante la escasez de créditos. No porque no tuviéramos las garantías necesarias y hasta duplicadas o triplicadas, sino por la desconfianza de los bancos.

Ese año, nuestro crédito por un millón de dólares había sido aprobado por el banco. Era la suma necesaria para comprar 10,000 fanegas de café. Una suma baja si se quiere, porque lo normal sería de siete a diez veces esa suma en los beneficios grandes. Era la cantidad de café en fruta que podíamos manejar adecuadamente en el beneficio.

Al igual que nosotros, muchos beneficios pequeños y medianos en Heredia y Alajuela cerraron sus puertas. Algunas cooperativas pequeñas tampoco lograron el cierre de los créditos bancarios. Otras grandes como Coope Jorco fueron tomadas por las trasnacionales. Ocuparon los sitios donde estuvimos nosotros, ante la falta de apoyo de los bancos nacionales. Quedaron las trasnacionales con sus capitales en campo abierto. Solamente sobrevivieron algunas de las más fuertes cooperativas de café.

Yo soy defensor de la apertura con el TLC y demás aperturas comerciales que abren mercados. Pero conozco la forma oscura de trabajar de estas empresas nefastas en Costa Rica. Solo ven la utilidad de la empresa que se quieren tomar. La persona, el ser humano, esa iniciativa personal no tiene validez ante ellos. No les importar mentir, engañar, o hacer lo que fuera con el fin lograr sus fines comerciales.
 

Un amigo me lo explicó  de esta manera: ¿“Macho, para que sirve el chancho? Puede ser el mejor, de más fina raza y lo que quiera. ¿Pero, para qué sirve?”

“¡Bueno solamente para ser chicharrón!”

Fraser Pirie

Aguacal1@yahoo.com
 
 
imagen Café en fruto
 
 
Foto  Café en fruto / Coffee beans and shovel. Santa Maria de Dota, Costa Rica / http://www.flickr.com/photos/62688793@N00/3531663899/
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