PADRE MINOR: CONDENADO SIN JUICIO, RESEÑA DEL LIBRO

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Condenado sin Juicio es el nuevo libro del escritor Marino Ramírez, en el cual se realiza una crónica con la que se pretende demostrar que el padre Minor Calvo fue condenado por un delito por el que no fue culpado.  El libro se documenta en artículos periodísticos y es reseñado por Alfonso Chase.

 

Reseña de “Condenado sin Juicio” colaboración de Club de Libros.com

Por Alfonso Chase

Este libro es el primero que se escribe, por parte de un autor como Ramírez Huertas, al que tenemos como cronista, autor de relatos autobiográficos, múltiples publicaciones sobre temas de interés inmediato, como este sobre el señor Calvo Aguilar. El autor desde el principio nos coloca en un lugar, el de lectores, para entender lo que él se plantea: la posible, no supuesta inocencia del religioso, de casi todos los cargos sobre los cuales la prensa hizo uso de su derecho a informar, formándose, en muchos casos, un juicio mediático, paralelo al judicial o a la vindicta pública, de un sector del pueblo costarricense.


Ramírez Huertas toma su información de los diarios, los cita, no es un especialista en temas judiciales, pero sí pareciera ser un fervoroso defensor del inculpado, al menos en su inocencia de los diferentes delitos por los cuales se le acusaba, incluido el asesinato del periodista don Parmenio Medina, los enredos sobre la Radio María o sobre los de estafa por los cuales fuera condenado. Se puede leer como un testimonio, muy interesante, pero limitado por la estructura del libro, él mismo lo llama rompecabezas, donde el lector puede armar también el suyo, con base en la información reunida, teniendo por lo tanto diversas lecturas. Aunque el autor Ramírez Huertas ha escrito, a la fecha de esta edición, 46 libros de diversos temas, apenas logró, en esta obra, darnos un testimonio congruente de todo este circo, no sólo mediático, donde se mezclan los valores religiosos, distorsionados, la recepción de donaciones, ayuda para el sacerdote y su labor, todo en un voluminoso expediente que al parecer nadie ha consultado, incluso el escritor.


El libro se puede leer como retazos dispersos, no un rompecabezas armado, donde se mezclan los asuntos religiosos, las denuncias del señor Medina, el papel de la iglesia católica, el de unos asesinos a sueldo, todo centrado en el valor del dinero como factor esencial de tan repugnante asunto, donde en este texto no se llega con la profundidad necesaria para así entender lo que nos interesa: el crimen del comunicador Parmenio Medina, la conspiración para asesinarlo, las deposiciones de pseudoculpables, culpables, testigos y otros personajes de pacotilla que desfilan, no sólo por este libro, sino por la información recogida y armada, en este caso, para intentar demostrar la inocencia del señor Calvo Aguilar, en uno de los asesinatos más odiosos que se han dado en la historia de la criminalidad nacional.


Lo que queda claro es que el llamado pueblo creyente, se dice, es más bien un sector de nuestra sociedad al que se le puede manipular antojadizamente por medio de los valores religiosos, para producir réditos. El libro, detrás de las otras lecturas posibles, que ingenuamente se muestran, nos permite darnos cuenta de que el autor, creyente católico se autodenomina, hace lo que le corresponde en una obra que es también un alegato, escrito para defender a quien se ha propuesto considerar inocente, aún ante el delito de estafa.


Luego de terminar de leer el libro, todo, como el mismo autor nos lo asegura, no parece creíble, pero sí increíble. Deja de ser rompecabezas para convertirse en algo así como un sancocho, donde todos parecen estar fuera de la lógica elemental. Pero en la lectura interna del texto se descubren indicios de ser, además de un sancocho, una olla podrida de la cual nunca se podrán analizar bien sus elementos. No es ni un ensayo, ni tampoco una crónica novelística. Es un intento de demostrar la inocencia de don Mainor Calvo Aguilar, por un digno creyente católico, un aficionado a escribir, con desparpajo y gracia, pero con pasión testimonial.

 

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  • Posted by Marino Ramírez Huertas (el autor), 02 September, 2009
    Mi agradecimiento, tanto para el poeta y escritor Alfonso Chase, como para el periodista de MI CARTAGO. De conformidad con la REal Academia Epañola, todo escrito que no tenga un género definido, es un ensayo. Lo de ser un sancocho o una olla podrida, sí, es verdad, pero no es el resultado del libro, sino del (caso Padre Minor) porque si se le pone atención a la lectura, puede ser repetitiva en algunos casos, pero está muy clara de como la prensa informó, prejuzgó y adelantó acontecimientos. Sin embargo, ese no es el tema principal, porque cuando en el subtítulo de portada se pregunta ¿qué se esconde detrás de la muerte de Parmenio Medina?se plantea a la vez una cuestión, quén o quines estuvieron detrás de todo esto, porque la sentencia no aclaró nada. El día que se descubra, si esto sucediera, entonces se podría leer nuevamente el libro desde otra perspectiva mental.
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